En el Día Internacional de la Danza, el flamenco mira hacia una nueva generación de artistas que no solo reinterpretan la tradición, sino que amplían sus límites. Entre ellos, la figura de Víctor Mayol (Totana, 2004) emerge como uno de los bailaores más singulares del panorama actual, impulsando una concepción del baile en la que el cuerpo no solo se ve, sino que también se escucha. Formado desde la infancia y con una trayectoria en constante evolución, actualmente lidera, junto a uno de los fagotistas más transgresores de la historia, el dúo Víctor y Ruvén, con el que desarrolla un lenguaje propio que difumina las fronteras entre música y danza.
Víctor Mayol inicia su contacto con la danza a los cuatro años en la escuela de baile “Paso a Paso”, en Totana, donde comienza a desarrollar una temprana conciencia corporal y rítmica. A los nueve años ingresa en el Conservatorio Profesional de Danza “Teresa Souán Bernal” de Murcia, donde completa los diez años de formación correspondientes a las enseñanzas elementales y profesionales. Durante este periodo, se forma en danza clásica, contemporánea, danza española y flamenco, especializándose en este último y graduándose con uno de los mejores expedientes de su promoción. De manera paralela, amplía su formación a través de cursos con figuras de referencia del flamenco y la danza española, entre las que se encuentran Farruquito, Manuela Carrasco, Belén López, David Paniagua, La Lupi, Antonio Najarro, Manuel Liñán, Alba Heredia, Lucía Campillo, Hugo López, Javier Latorre, Carmen Coy, Cinthya Cano o Stella Arauzo. Este rigor constante se ve respaldado por diversos reconocimientos, como el Premio Especial del Jurado en el I Concurso Nacional “The Dancer Flamenco”, el Premio Tiempo de Danza o el Premio COPE Espuña como “Bailaor del Año” en 2021, entre otros.
En el ámbito profesional, ha desarrollado una intensa trayectoria como intérprete en compañías y producciones de relevancia, colaborando con formaciones como la Compañía Será Flamenco, la Compañía Murciana de la Escuela de Flamenco de Andalucía, la Compañía Aura Flamenca, la Compañía de Ismael Olivas, la Compañía de Danza Enrique Vicent, el Ballet Flamenco de Lo Ferro, la Compañía Antonio Gades o el Ballet Español de Murcia. Entre sus experiencias más destacadas se encuentra su colaboración como uno de los intérpretes principales en El fantasma de la ópera, junto al Ballet Flamenco de Granada, con el que realizó una extensa gira por más de treinta ciudades de China entre 2024 y 2025. Estos meses marcan un punto de inflexión en su trayectoria, orientando su carrera hacia una búsqueda más personal y autoral junto a su pareja artística y sentimental, Niño Ruvén, dando lugar al nacimiento del dúo Víctor y Ruvén en junio de 2025.
En la actualidad, Víctor Mayol se encuentra finalizando las Enseñanzas Artísticas Superiores en Coreografía e Interpretación del Flamenco en el Conservatorio Superior de Danza “Ángel Pericet” de Málaga, formación que compagina con sus estudios de Grado en Educación Primaria y con el desarrollo de su proyecto artístico, Víctor y Ruvén. Este dúo, formado junto a Niño Ruvén (Doña Mencía, Córdoba, 1997) —músico e investigador reconocido como el creador y único fagotista flamenco del mundo—, nace con la voluntad de abrir nuevas vías dentro del flamenco contemporáneo. Ruvén ha sido responsable de la introducción en este género de instrumentos como el fagot, el fagotiño, el duduk o la flauta de pico, todos ellos adaptados técnica y organológicamente al lenguaje flamenco, ampliando así sus posibilidades sonoras. En la actualidad está considerado uno de los fagotistas más relevantes y transgresores de la historia, siendo artista oficial patrocinado por la marca NA Bassoons.
En este contexto, ambos artistas construyen un lenguaje propio dentro del flamenco contemporáneo, en el que dialogan con influencias de la danza árabe desde una perspectiva personal y defienden la estética masculina del baile desde una mirada abierta, no binaria, ampliando sus posibilidades expresivas desde la introspección, la creatividad y la libertad interpretativa. Su propuesta no entiende la danza únicamente como un hecho visual, sino como un fenómeno sonoro: el cuerpo se convierte en un espacio de producción musical donde el zapateado, instrumentos como las castañuelas o la propia percusión corporal adquieren un papel estructural dentro del discurso artístico.
Lo que define a este proyecto no es únicamente la suma de disciplinas, sino la construcción de un lenguaje común en el que danza y música se sitúan en un mismo plano: el cuerpo actúa como instrumento y el instrumento adquiere una dimensión corporal. En este sentido, destaca la singularidad de Niño Ruvén, que combina de manera pionera la interpretación instrumental con la ejecución simultánea del zapateado flamenco, generando un diálogo único en el mundo.
A pesar de su reciente creación, Víctor y Ruvén se ha posicionado como una de las propuestas más innovadoras del panorama actual. Tras su fundación en junio de 2025, el dúo inició una gira nacional para presentar su primera propuesta escénica, Inherencia: Resonancias de nuestra niñez, recorriendo ciudades como Córdoba, Málaga, Sevilla, Murcia, Valencia, Logroño, Barcelona o Madrid. Paralelamente, desarrollaron un laboratorio pedagógico itinerante en centros educativos y espacios sociales de Andalucía y la Región de Murcia, patrocinado por la UNED, con el objetivo de diseñar un proyecto didáctico orientado a acercar el flamenco al alumnado de Educación Primaria y Secundaria.
Fruto de este proceso, el 25 de marzo de 2026 estrenaron en el Teatro “Ginés Rosa” de Totana Mestizaje: Redescubriendo el mundo flamenco, primera propuesta dentro de esta línea pedagógica. Este año supone un punto de inflexión con la apertura del dúo al circuito internacional. En este contexto, han realizado recientemente el preestreno de su primer espectáculo plenamente consolidado, Inferencia: Zaguán del destino, en el Teatro Ibérico de Lisboa. La obra, concebida como una síntesis del proceso de experimentación y aprendizaje de los primeros meses, plantea una visión propia del flamenco a través de una estética electroacústica que redefine los límites del género.
El estreno en España tendrá lugar el 12 de junio en el Centro Cultural de Aledo, un enclave especialmente significativo para el dúo, ya que fue allí donde nació la idea de su alianza y donde posteriormente recibieron su primer reconocimiento conjunto al obtener el Primer Premio en el Festival de Jóvenes Talentos Musicales sonARTE. A partir de este punto, el proyecto se prepara para una nueva etapa con actuaciones en todo el territorio nacional y presencia en citas internacionales en países como Irlanda, Italia o México. Además, el 18 de junio lanzarán su primer single, Cuando de noche me abrazas, un homenaje a Federico García Lorca como referente fundamental en la construcción y unión del dúo.
Lejos de entender la danza como un elemento exclusivamente visual, el trabajo de Víctor y Ruvén plantea una relectura del flamenco desde la escucha: «La danza no empieza en lo visible, sino en lo que se escucha por dentro. Es ese momento en el que cierras los ojos y el cuerpo empieza a imaginar y soñar. Eso es precisamente lo que me ha enseñado Ruvén: a buscar el movimiento dentro del pensamiento y de la memoria».
En el Día Internacional de la Danza, su trayectoria y su presente artístico señalan una dirección clara: la de un flamenco que no renuncia a su raíz, pero que se proyecta hacia nuevos horizontes, donde bailar es, literalmente, hacer música y, sobre todo, hacer arte.




