El Centro Sociocultural “La Cárcel” de Totana se vistió de gala en la noche de ayer para acoger el tradicional Concierto de Año Nuevo, una cita que, desde su consolidación en 2019, se ha convertido en el primer gran hito cultural del calendario anual del municipio. En esta ocasión, el evento adquirió un significado especial al celebrarse en el marco del décimo aniversario de la Asociación Cultural Con Forza, entidad que durante una década ha trabajado de manera constante por promover la música como bien cultural, social y educativo, y que recientemente ha ampliado su ámbito de actuación al plano nacional.
Totana, ciudad de la música
La velada dio comienzo con la intervención de Cati Sara, presidenta de la Asociación Cultural Con Forza, quien subrayó el estrecho vínculo que Totana ha construido a lo largo de los años con la música. En su discurso, destacó que no es casual que muchas personas consideren a la localidad como la “ciudad de la música” de la Región de Murcia, poniendo como ejemplo la intensa y variada actividad musical desarrollada a lo largo de 2025: desde la programación pedagógica de la Agrupación Musical de Totana hasta iniciativas singulares como la primera edición del Festival de Órgano, sin olvidar los conciertos vinculados a las fiestas patronales, los festivales de música popular y las propuestas impulsadas por las asociaciones culturales que han sabido poner en valor tanto el patrimonio musical como el arquitectónico del municipio.
En este contexto, Cati Sara destacó la capacidad de Totana para consolidarse como un punto de referencia cultural y como un escenario privilegiado para proyectos de gran calidad artística. Asimismo, recordó que Con Forza cumple diez años de trayectoria, durante los cuales ha desarrollado una intensa actividad con más de una treintena de conciertos en distintos municipios de la Región de Murcia. Un recorrido que, tal y como señaló, ha dado un paso decisivo este último año con su constitución como asociación de ámbito nacional, reforzando así su vocación de crecimiento, colaboración interterritorial y proyección cultural, sin perder por ello su arraigo ni su compromiso con la comunidad de origen.
Durante su intervención, puso especial énfasis en el valor de la música como herramienta capaz de generar espacios de encuentro, crear vínculos que trascienden edades y procedencias y fortalecer el tejido social. En este sentido, afirmó que cuando una comunidad apuesta por la música, en realidad está apostando por su gente. El Concierto de Año Nuevo de Totana es, según señaló, un claro ejemplo de ello, ya que inaugurar el calendario artístico supone una responsabilidad especial y una auténtica declaración de intenciones que marca el tono, la actitud y el nivel con el que se afronta el nuevo año cultural.
Cati Sara agradeció expresamente el respaldo de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Totana, destacando que el compromiso institucional no solo garantiza la continuidad de este concierto desde 2019, sino que demuestra una visión de la cultura como bien común y como motor de desarrollo. En este sentido, tuvo palabras de reconocimiento para la concejala de Cultura, Maribel Rubio de la Peña, presente en el acto, así como para el equipo técnico municipal y para el público, cuya asistencia y apoyo dan sentido y proyección a este proyecto cultural.
Antes de concluir, fue la encargada de presentar a los protagonistas de la noche, el grupo Blue Moon, integrado por la potente y sensible voz de Leo García, el piano y la guitarra de Juan Martínez, la expresividad de la violinista Victoria Acosta y el sonido profundo y maduro de la violonchelista Sandra Belchí, una formación que, en palabras de la propia presentadora, encarna a la perfección el espíritu con el que Totana inaugura cada nuevo año musical.
Música interpretada desde el corazón
Ya sobre el escenario, Leo García conectó de inmediato con el público a través de un mensaje cercano y cargado de significado. La cantante subrayó que, más allá de la perfección técnica, el verdadero motor del proyecto es el corazón, invitando a los asistentes a dejarse llevar por la música como un espacio de encuentro, evasión y compañía, capaz de alejar por un momento las preocupaciones y la soledad.
El concierto arrancó con una pieza cargada de simbolismo, “Auld Lang Syne”, el tradicional himno escocés que celebra la amistad y los recuerdos compartidos, una elección que sirvió para mirar al pasado con gratitud y al futuro con esperanza en este inicio de 2026. Tras un primer bloque de carácter más clásico y en inglés, el cuarteto dio paso a una segunda parte en la que, tal y como anunció la propia artista, “el corazón habló en nuestro idioma”.
El repertorio en español incluyó versiones especialmente emotivas como “Amarte por 1000 años más” y un homenaje a Mecano con “Me cuesta tanto olvidarte”, interpretaciones que conectaron de lleno con el público. El tono optimista llegó con “La vida es bella”, antes de dar un giro hacia lo contemporáneo con la adaptación al formato de cuarteto de temas del indie español actual.
Un final vibrante y participativo
La energía del concierto fue en aumento con la interpretación de “La salvación”, del grupo cartagenero Arde Bogotá, y “La mujer de verde”, de Izal, demostrando la versatilidad de Blue Moon y su capacidad para reinterpretar estilos diversos sin perder identidad. El clímax de la noche llegó cuando Leo García bajó del escenario para mezclarse con el público que abarrotaba el teatro e invitar a todos los asistentes a levantarse, cantar y bailar al ritmo del clásico de Los Ronaldos “No puedo vivir sin ti”, logrando un ambiente de absoluta comunión entre artistas y espectadores.
Ante la insistencia de un público entregado que reclamaba “otra”, el grupo regresó al escenario para ofrecer un vibrante bis, que incluyó “I Will Survive” y el himno de libertad “A quién le importa”, poniendo el broche final a una noche marcada por la celebración, la cercanía y la emoción compartida.
Este Concierto de Año Nuevo no solo inauguró el calendario artístico de Totana en 2026, sino que volvió a reafirmar el papel de la música como punto de encuentro, como lenguaje común y como herramienta capaz de renovar la ilusión colectiva y fortalecer los lazos de toda la sociedad.



































