Martes de la 15ª semana del Tiempo Ordinario

Paso la palabra. Para meditar cada día
Martes de la 15ª semana del Tiempo Ordinario
Por Jesús Aniorte

1. Preparación

Señor, aquí estoy delante de ti. Ayúdame a tomar conciencia viva de que tú estás conmigo siempre. Esté donde esté, tu presencia amorosa me envuelve. Dame tu gracia para que este rato de oración me sea provechoso. Que vea claro qué quieres de mí. Dame un corazón nuevo, que me guíe por tus caminos de amor. Me pongo en tus manos, Señor. Soy todo tuyo. Haz de mí lo que tú quieras. Amén.

Ahora lee despacio la Palabra de Dios y las reflexiones que se proponen. Déjate empapar de la Palabra de Dios. Si con un punto de reflexión te basta, quédate ahí, no prosigas.

2. La palabra de Dios

En aquel tiempo, se puso Jesús a recriminar a las ciudades donde había hecho casi todos sus milagros, porque no se habían convertido: "¡Ay de ti, Corozaín, ay de ti, Betsaida! Si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que en vosotras, hace tiempo que se habrían convertido, cubiertas de sayal y ceniza. Os digo que el día del juicio les será más llevadero a Tiro y a Sidón que a vosotras. Y tú, Cafarnaún, ¿piensas escalar el cielo? Bajarás al infierno. Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que en ti, habría durado hasta hoy. Os digo que el día del juicio le será más llevadero a Sodoma que a ti ."( Mateo 11:20-24).

1. “Se puso Jesús a recriminar a las ciudades donde había hecho casi todos sus milagros, porque no se habían convertido .” El evangelio de hoy recoge las recriminaciones que Jesús hizo a tres ciudades de la ribera del lago Tibiríades: Corozaín, Betsaida y Cafarnaún. Tres ciudades florecientes, en las que Jesús había predicado su mensaje salvador y en las que había hecho milagros, mostrando así la fuerza liberadora de su poder. Pero sus habitantes no se habían convertido. Escucharon y vieron, pero no abrieron el corazón, no respondieron. Y ahí continúan atrapados en su incredulidad y pecado. Y ¿yo, Señor? Ante las muchas gracias y dones que me has dado, ¿ estoy respondiendo como tú esperas?

2. "¡Ay de ti, Corozaín, ay de ti, Betsaida!.... Y tú, Cafarnaú..., bajarás al infierno . ” Ese “¡hay de ti!” dolorido, que brota del corazón roto por la tristeza del desengaño, he de escucharlo como dicho sobre mí hoy. Yo soy –o corro el peligro de ser- Corozaín y Betsaida, y la Cafarnaún que bajará al infierno. ¿No hay en mí tanta ingratitud y dureza de corazón como en aquellas gentes? ¡Cuántas veces he rechazado las llamadas del Señor! Pero el amor del Señor es tan grande que no se ha cansado de llamarme. ¿Cuándo me cansaré yo, Señor, de no responder a tus llamadas? Que hoy, Señor, tu gracia gane, por fin, la batalla que lleva peleando tantos años. Que hoy te responda y te abra el corazón.

3. “Si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que en vosotras, hace tiempo que se habrían convertido.” No es que las gentes de aquellas ciudades fueran peores que las de Tiro y Sidón. Pero habían recibido más gracias, más dones: habían escuchado a Jesús y habían visto los milagros que hacía.... Y a mayor don mayor responsabilidad. Señor, cuando miro a alrededor mío y veo cómo la bondad brota con naturalidad del corazón de mucha gente sencilla, con apenas formación y con poco conocimiento del evangelio, pienso: ¡qué generosamente habrían respondido a Dios estas personas si hubiesen recibido las gracias y dones que yo he recibido! ¡Qué vidas tan llenas de amor serían las suyas, si hubiesen recibido lo que yo, Señor! Y, sin embargo, ha sido a mí a quien has llamado y has llenado de favores; a mí, que tan mal te he correspondido. ¡Qué misterio de amor, Señor, el tuyo! Hoy te pido que tu Espíritu ablande este corazón mío endurecido, para que el día del juicio sea para mí tan llevadero al menos como para esa gente, que, sin recibir tanto, son mejores que yo.

3. Diálogo con Dios

A la luz de esta Palabra y estas reflexiones, pregúntate qué te pide el Señor... Háblale como a un amigo. Pídele perdón, dale gracias. … Escucha en tu corazón qué te dice el Señor. Pide que te ayude para poder llevar a la práctica los deseos que han surgido en tu corazón.

15/07/2008


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