Lunes de la 26ª semana del Tiempo Ordinario
Por Jesús Aniorte
1. Preparación
Señor, aquí estoy delante de ti. Ayúdame a tomar conciencia viva de que tú estás conmigo siempre. Esté donde esté, tu presencia amorosa me envuelve. Dame tu gracia para que este rato de oración me sea provechoso. Que vea claro qué quieres de mí. Dame un corazón nuevo, que me guíe por tus caminos de amor. Me pongo en tus manos, Señor. Soy todo tuyo. Haz de mí lo que tú quieras. Amén.
Ahora lee despacio la Palabra de Dios y las reflexiones que se proponen. Déjate empapar de la Palabra de Dios. Si con un punto de reflexión te basta, quédate ahí, no prosigas.
2. La palabra de Dios
En aquel tiempo, los discípulos se pusieron a discutir quién era el más importante. Jesús, adivinando lo que pensaban, cogió de la mano a un niño, lo puso a su lado y les dijo: "El que acoge a este niño en mi nombre me acoge a mí; y el que me acoge a mí acoge al que me ha enviado. El más pequeño de vosotros es el más importante." Juan tomó la palabra y dijo: "Maestro, hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre y, como no es de los nuestros, se lo hemos querido impedir." Jesús le respondió: "No se lo impidáis; el que no está contra vosotros, está a favor vuestro." (Lucas 9:46-48 ) Jesús ya había hablado sobre su pasión a los discípulos en dos ocasiones; les había dicho que él, el Mesías, iba a recorrer un camino de humillación y ultrajes: “El Hijo del hombre será entregado en manos de los hombres.” Pero se encuentra con que los discípulos ni lo entienden ni se atreven a preguntarle. Lo que sí hacen es preocuparse de de quien ocupará el primer puesto. ¡Pobres discípulos, tan metido tenían en el corazón la ambición de poder y de dominio sobre los demás! Jesús les ha dicho que camina a “ser entregado”, a la humillación y la muerte; pero ellos continúan con su idea de un mesianismo de triunfos y honores, y soñando en un reino mesiánico en el que poder ser importantes y dominar a los demás. Señor, ¿no está así de arraigada en nuestros corazones la inclinación a la grandeza y a dominar y estar por encima de los demás? La disimulamos, procuramos que no se note, pero ahí está. Y mi aspiración, Señor, ¿cuál es, la tuya o la de los discípulos?
Para decirles lo equivocados que estaban, Jesús realiza un gesto simbólico: “ cogió de la mano a un niño, lo puso a su lado”. Ahí está: Jesús, el Señor, el importante, escoge al pequeño, al débil, y lo pone en el lugar preferente, a su lado, por encima de los discípulos. Y les explica el significado de lo que ha hecho: “El más pequeño de vosotros es el más importante." Así ha de ser en la comunidad cristiana: el importante ha que acoger al débil, al menos apreciado y ponerse a su servicio. No está la importancia en dominar, sino en ponerse a los pies del otro. Es la lección que dará Jesús en la última Cena, lavando los pies a los discípulos. Señor, si tú, que eres el verdaderamente grande, te abajas y de haces servidor de lo más débil, ¿cómo pretendo ser discípulo tuyo, sin hacer lo mismo?
El servicio a los más débiles no es quehacer deleznable y humillante: es servir a Jesús, y servir a Jesús, es servir a Dios. De modo que los pequeños, Jesús y Dios están en el mismo plano. Por eso el servicio a los más débiles de la comunidad es el culto más agradable a Dios. Dice A. Stöger: “Jesús, el más grande, que fue entregado en manos de los hombres a fin de que dispusieran de él, trastorna todas las normas. Los pequeños vienen a ser los mayores, los humildes se convierten en señores, los dominadores se hacen esclavos”. Y sin embargo, Señor, a mí me sigue repugnando el servicio a los hermanos. Cuánto necesito orar, meditar y mirarte para aprender de ti y llegar a ser verdadero discípulo tuyo. Cambia mi corazón, Señor, que entre, por fin, por el camino del servicio a los hermanos, especialmente a los más humildes.
3. Diálogo con Dios
A la luz de esta Palabra y estas reflexiones, pregúntate qué te pide el Señor... Háblale como a un amigo. Pídele perdón, dale gracias. … Escucha en tu corazón qué te dice el Señor. Pide que te ayude para poder llevar a la práctica los deseos que han surgido en tu corazón.
28/09/2009
Artículos de "Al hilo de la vida y de mis reflexiones"
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