Murcia

Paso la palabra. Para meditar cada día: 25/4/2018

Paso la palabra. Para meditar cada da
Paso la palabra. Para meditar cada día: 25/4/2018
Por Jesús Aniorte

1. Preparacin

Seor, aqu estoy delante de ti. Aydame a tomar conciencia viva de que t ests conmigo siempre. Est donde est, tu presencia amorosa me envuelve. Dame tu gracia para que este rato de oracin me sea provechoso. Que vea claro qu quieres de m. Dame un corazn nuevo, que me gue por tus caminos de amor. Me pongo en tus manos, Seor. Soy todo tuyo. Haz de m lo que t quieras. Amn.

Ahora lee despacio la Palabra de Dios y las reflexiones que se proponen. Djate empapar de la Palabra de Dios. Si con un punto de reflexin te basta, qudate ah, no prosigas.

2. La palabra de Dios

En el grupo de los creyentes todos pensaban y sentan lo mismo: lo posean todo en comn y nadie llamaba suyo propio nada de lo que tena. Los apstoles daban testimonio de la resurreccin del Seor Jess con mucho valor. Todos eran muy bien visto. (He 4,32-33)

En aquel tiempo, dijo Jess a Nicodemo: - Tenis que nacer de nuevo; el viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabes de dnde viene ni a dnde va. As es todo el que ha nacido del Espritu. Nicodemo le pregunt: - Cmo puede suceder eso? Le contest Jess: - Y t, el maestro de Israel, no lo entiendes? Te lo aseguro, de lo que sabemos hablamos; de lo que hemos visto damos testimonio, y no aceptis nuestro testimonio. Si no creis cuando os hablo de la tierra, cmo creeris cuando os hable del cielo? Porque nadie ha subido al cielo, sino el que baj del cielo, el Hijo del hombre. Lo mismo que Moiss elev la serpiente en el desierto, as tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en l tenga vida eterna. (Juan 3,5a. 7b-15).

1. Durante estos das la liturgia nos va presentando la vida de la Comunidad cristiana: En el grupo de los creyentes todos pensaban y sentan lo mismo: lo posean todo en comn y nadie llamaba suyo propio nada de lo que tena. Los apstoles daban testimonio de la resurreccin del Seor Jess con mucho valor. Todos eran muy bien visto. (He 4,32-33) Tal vez San Lucas no describe tanto cmo era la comunidad primera, sino el ideal hacia dnde debe caminar la comunidad construida en la fe del Resucitado: una comunidad asentada y regida por el amor, la acogida, la comprensin, la aceptacin del otro, la solidaridad. Una comunidad donde la barrera del yo y el t, del mo y el tuyo, queda rota, y brota el nosotros y el nuestro. A eso est llamada la comunidad nacida del Espritu. Y una comunidad as ser muy bien vista por todos: por Dios y por la gente. Qu maravilloso, si nuestras comunidades cristianas fueran as! Pero... lo son? O al menos, es hacia donde caminamos, es lo que buscamos? Seor, que en medio de un mundo de ambiciones y desunin, los tuyos seamos testigos del amor, de la comunin, de la unidad.

2. Jess haba dicho a Nicodemo que hay que nacer del Espritu, para entrar en el reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne. Lo que nace del Espritu es Espritu.(Jn 3, 5). De la carne nace el hombre carnal, el hombre de barro, dbil e incapaz de realizar el proyecto de Dios, que lo mira todo con ojos terrenos y busca lo terreno. Mientras que el que nace del Espritu, es espritu, est animado por la fuerza vital de Dios, y lo mira todo desde el Amor que es Dios. Nicodemo, aunque familiarizado con la Escritura y buen cumplidor de la Ley, no entiende eso de nacer del Espritu; a l le basta ser linaje de Abraham. Jess se lo reprocha: Y t, el maestro de Israel, no lo entiendes? (Jn 3,10). Ezequiel lo anunci: Os dar un corazn nuevo y os infundir un espritu nuevo Os infundir mi espritu (Ez 36,25). Pero el mundo del Espritu slo lo descubren los que creen en Jess y aceptan su mensaje divino, y los dirigentes judos lo estn rechazando, porque temen perder las seguridades que les proporcionan el sistema en el que estn instalados. En cambio, lo descubren y experimentan los de corazn sencillo, los pobres, los enfermos, que no temen perder nada y abren el corazn a Jess y a su proyecto. No ocurre ahora algo parecido? Cuntas personas sencillas -tal vez sin grandes conocimientos- nos sorprenden por cmo acogen y viven el evangelio y las cosas del Reino..., mientras que tantos sabios hoy le siguen cerrando la puerta, porque abrirla les obligara a cambiar, a nacer de nuevo, a cambiar de estilo de vida Seor, danos un corazn sencillo, que no tema creer en ti, acogerte y amarte y renacer.

3. La experiencia de Jess y de su comunidad es muy distinta de la de Nicodemo y de los maestros de Israel. stos -linaje de Abraham- se agarran al cumplimiento de la letra de la Ley, y se cierran al Espritu y a la accin de Dios. La comunidad de Jess, en cambio, -comunidad nacida del Espritu- vive una vida nueva, no tiene miedo al cambio, y da un testimonio muy distinto. Jess dice: De lo que hemos visto damos testimonio, y no aceptis nuestro testimonio (Jn 3,11). Los judos rechazan ese testimonio No nos sorprenda que tambin hoy el testimonio de la comunidad de Jess, de los nacidos del Espritu -de los cristianos-, encuentre dificultades y sea rechazado: el que tiene los ojos y el corazn llenos de tierra, cmo va a entender las cosas del cielo, una vida vivida segn el Espritu de Jess?

3. Dilogo con Dios

A la luz de esta Palabra y estas reflexiones, pregntate qu te pide el Seor... Hblale como a un amigo. Pdele perdn, dale gracias. Escucha en tu corazn qu te dice el Seor. Pide que te ayude para poder llevar a la prctica los deseos que han surgido en tu corazn.

25/4/2018


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