Viernes de la 20ª semana del Tiempo Ordinario

Paso la palabra. Para meditar cada día
Viernes de la 20ª semana del Tiempo Ordinario
Por Jesús Aniorte

1. Preparación

Señor, aquí estoy delante de ti. Ayúdame a tomar conciencia viva de que tú estás conmigo siempre. Esté donde esté, tu presencia amorosa me envuelve. Dame tu gracia para que este rato de oración me sea provechoso. Que vea claro qué quieres de mí. Dame un corazón nuevo, que me guíe por tus caminos de amor. Me pongo en tus manos, Señor. Soy todo tuyo. Haz de mí lo que tú quieras. Amén.

Ahora lee despacio la Palabra de Dios y las reflexiones que se proponen. Déjate empapar de la Palabra de Dios. Si con un punto de reflexión te basta, quédate ahí, no prosigas.

2. La palabra de Dios

En aquel tiempo, los fariseos, al oír que Jesús había hecho callar a los saduceos, formaron grupo, y uno de ellos, que era experto en la Ley, le preguntó para ponerlo a prueba: "Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley?" Él le dijo: "Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser." Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo." Estos dos mandamientos sostienen la Ley entera y los Profetas." ( Mateo 22:34-40).

  1. Un fariseo pregunta a Jesús por el mandamiento primero, el más importante. La respuesta es la que todo judío conocía: "Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser." Es decir, con un amor total, que esté por encima de todo otro amor. Por eso en esto del amor de Dios siempre podemos ir a más. ¿Quién puede decir que el amor de Dios llena todos los recovecos de su corazón?... Hoy ¿puedo decir que Dios es mi único Señor, o tengo otros señores? Señor, no permitas que en mi corazón levante más altar que el tuyo. Y que dedique tiempo a cultivar tu amor. En el ámbito humano se dice: “amor sin trato muere.” Lo mismo el amor a Dios. Si no frecuentamos el trato con el Señor, y no alimentamos su amor mediante la oración y la escucha y meditación de su Palabra, ¿es extraño que se nos muera, y que la frialdad espiritual se apodere de nosotros? Señor, hazme ver claro que me creaste para ti, y mi corazón estará inquieto hasta que descanse en ti.
  1. Este es el primer mandamiento. Pero Jesús añade un segundo mandamiento sobre el que no le han preguntado: “El segundo es éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.” Era un mandamiento conocido también. Pero nadie lo había equiparado al primero. Lo original de Jesús está en esa equiparación de uno y otro. Para él os dos son inseparables: no es posible amar a Dios sin amar al prójimo. Si mi amor a Dios es verdadero, siempre me llevará a amar al prójimo. Y mi mayor entrega a Dios hará que me entregue más a los demás, y me interese más por sus necesidades. Cuando no sea así, “mal amor”, “falso y mentiroso amor” a Dios será el mío... Porque, ¿cómo amar a Dios de verdad sin amar a los que Dios ama? Señor, que no me engañe; que mi sincero amor al prójimo muestre la sinceridad de mi amor a Dios.
  1. Desde niños conocemos estos dos mandamientos. Pero sabemos muy bien que no basta conocerlos. Sólo salva lo que hacemos. Por eso, podemos decir que hemos “escuchado” y “acogido” la Palabra de Dios, cuando la hemos “hecho vida”, cuando la practicamos. El “Señor, Señor” –como dijo Jesús- de bien poco vale… Señor, que hoy “escuchemos y pongamos en práctica” estos dos mandamientos del amor. ¡Cómo cambiarían nuestra vidas, nuestras familias, nuestros ambientes, si convirtiéramos en vida estos dos mandamientos, que sostienen la Ley entera y los Profetas!… Haz, Señor, que tu palabra de hoy hunda profundamente sus raíces en mi corazón. Que no sea palabra que admire sólo, que la viva.

3. Diálogo con Dios

A la luz de esta Palabra y estas reflexiones, pregúntate qué te pide el Señor... Háblale como a un amigo. Pídele perdón, dale gracias. … Escucha en tu corazón qué te dice el Señor. Pide que te ayude para poder llevar a la práctica los deseos que han surgido en tu corazón.

22/08/2008


  • Artículos de "Al hilo de la vida y de mis reflexiones"
  •