Domingo 1º de Cuaresma A
Por Jesús Aniorte
1. Preparación
Señor, aquí estoy delante de ti. Ayúdame a tomar conciencia viva de que tú estás conmigo siempre. Esté donde esté, tu presencia amorosa me envuelve. Dame tu gracia para que este rato de oración me sea provechoso. Que vea claro qué quieres de mí. Dame un corazón nuevo, que me guíe por tus caminos de amor. Me pongo en tus manos, Señor. Soy todo tuyo. Haz de mí lo que tú quieras. Amén.
Ahora lee despacio la Palabra de Dios y las reflexiones que se proponen. Déjate empapar de la Palabra de Dios. Si con un punto de reflexión te basta, quédate ahí, no prosigas.
2. La palabra de Dios
En aquel tiempo, Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu para ser tentado por el diablo. Y después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, al fin sintió hambre. El tentador se le acercó y le dijo: -«Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes. » Pero él le contestó, diciendo: -«Está escrito: "No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios."» Entonces el diablo lo lleva a la ciudad santa, lo pone en el alero del templo y le dice: -«Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: «Encargará a los ángeles que cuiden de ti, y te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras."» Jesús le dijo: -«También está escrito: "No tentarás al Señor, tu Dios."» Después el diablo lo lleva a una montaña altísima y, mostrándole los reinos del mundo y su gloria, le dijo: -«Todo esto te daré, si te postras y me adoras.» Entonces le dijo Jesús: -«Vete, Satanás, porque está escrito: "Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto."» Entonces lo dejó el diablo, y se acercaron los ángeles y le servían. ( Mateo 4, 1-11) 1. La Cuaresma es un camino hacia la Pascua, hacia la Vida Nueva. Y en el primer domingo del camino cuaresmal, la liturgia nos presenta el relato de las tentaciones de Jesús. Jesús, antes de comenzar su vida apostólica, es tentado. Frente al camino de humillación y entrega que tiene que recorrer como Mesías redentor, el enemigo le presenta otros caminos más fáciles de recorrer. La primera tentación: el “ pan”, los bienes materiales, acaparar : “Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes”. Jesús lo rechaza: "No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios." No basta el pan, para ser feliz y llenar la vida de sentido. Y menos, un pan para saciar sólo mi hambre. Hay un alimento más importante: la Palabra de Dios que nos invita a la entrega amorosa a los demás, a no buscar el propio interés, sino buscar el pan para compartirlo con los hambrientos. Es lo que hará Jesús. El multiplicará el pan pero para saciar a los que tenían hambre. ¿Qué orienta nuestra búsqueda del “pan”, el deseo de compartir o el egoísmo de acaparar? 2. La segunda: el prestigio, el triunfo y los aplausos. Y para lograrlo, valerse de los dones y cualidades que Dios le da a uno. Y si hace falta, utilizar al mismo Dio s : «Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: «Encargará a los ángeles que cuiden de ti, y te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras."» Asombrar a la gente con hechos maravillosos, para lograr que le valoren y le aclamen. Jesús es tajante: -«También está escrito: "No tentarás al Señor, tu Dios."» Nada de utilizar a Dios y la religión para encumbrarnos. Y menos, pretender que Dios se pliegue a nuestras exigencias y se ponga a nuestra disposición. Somos nosotros los que hemos de ponernos a disposición de Dios y utilizar los dones y cualidades que él nos ha dado, no para nuestro propio provecho, sino para servir a los demás. Como Jesús, que hará milagros pero no para buscar su gloria, sino para librar del mal a los que sufren, a los enfermos y posesos, etc. Y yo, Señor, ¿qué ando buscando con mis acciones: tu gloria y el bien de los demás, o “quedar bien” y que me aplaudan? Líbrame, Señor, de esta tentación. 3. Y tercera: el poder, dominar, mandar, estar por encima de los demás. “ Después el diablo lo lleva a una montaña altísima y, mostrándole los reinos del mundo y su gloria, le dijo: -«Todo esto te daré, si te postras y me adoras.» Hacer del poder, de la fama, del prestigio, del dominio injusto, etc. nuestro “dios”. La respuesta de Jesús es tajante: “Vete, Satanás, porque está escrito: "Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto." Sólo Dios es el Señor, a él solo hay que adorar y obedecer. Jesús rechaza el camino de Mesías triunfante y dominador, y escoge el camino de Mesías humilde que se hace el último y servidor de todos, que es lo que el Padre espera. ¿Qué camino estoy siguiendo yo? ¿Ante qué dioses me estoy arrodillando? El camino que escogió Jesús le llevó a la Resurrección. ¿A dónde me llevará el mío? José Larrea dice: “La cuaresma es tiempo para clarificar nuestras tentaciones, descubrirlas y superarlas. A eso se llama conversión. Si no tratamos de encontrar lo falso de nuestra vida, no tiene sentido la Cuaresma, que es preparación para la Pascua, y que significa liberación de nuestros errores”. Señor, que en esta cuaresma descubra mis tentaciones. Tú venciste al enemigo. Y contigo sé que venceré también yo, y nada me apartará del camino que lleva a la Vida Nueva.
3. Diálogo con Dios
A la luz de esta Palabra y estas reflexiones, pregúntate qué te pide el Señor... Háblale como a un amigo. Pídele perdón, dale gracias. … Escucha en tu corazón qué te dice el Señor. Pide que te ayude para poder llevar a la práctica los deseos que han surgido en tu corazón.
10/02/2008
Artículos de "Al hilo de la vida y de mis reflexiones"
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