Jueves 1ª semana de Adviento
Por Jesús Aniorte
1. Preparación
Señor, aquí estoy delante de ti. Ayúdame a tomar conciencia viva de que tú estás conmigo siempre. Esté donde esté, tu presencia amorosa me envuelve. Dame tu gracia para que este rato de oración me sea provechoso. Que vea claro qué quieres de mí. Dame un corazón nuevo, que me guíe por tus caminos de amor. Me pongo en tus manos, Señor. Soy todo tuyo. Haz de mí lo que tú quieras. Amén.
Ahora lee despacio la Palabra de Dios y las reflexiones que se proponen. Déjate empapar de la Palabra de Dios. Si con un punto de reflexión te basta, quédate ahí, no prosigas.
2. La palabra de Dios
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "No todo el que me dice "Señor, Señor" entrará en el reino de los cielos, sino el que cumple la voluntad de mi Padre que está en el cielo. El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca. Cayó la lluvia, se salieron los ríos, soplaron los vientos y descargaron contra la casa; pero no se hundió, porque estaba cimentada sobre roca. El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica se parece a aquel hombre necio que edificó su casa sobre arena. Cayó la lluvia, se salieron los ríos, soplaron los vientos y rompieron contra la casa, y se hundió totalmente ." ( Mateo 7,21.24-27 ). ¡Cuánto nos cuesta ser coherentes en la vida! ¡Con qué facilidad nos contradecimos a nosotros mismos! No está de moda la coherencia. Decimos sí en un momento dado, nos comprometemos con la palabra; pero al llegar el momento de poner por obra esa palabra, ¡con qué descaro nos desdecimos! Y donde dije digo, digo Diego. Y lo malo es que ese modo hipócrita y contradictorio de ser y actuar lo adoptamos también en nuestra relaciones contigo, Señor, como intentando engañarte. ¡Así de ingenuos –o de maliciosos- somos, a veces! Perdona, Señor.
Hoy el Señor nos advierte severamente que no es ése camino para entrar en el Reino y ser del Reino: "No todo el que me dice "Señor, Señor" entrará en el reino de los cielos, sino el que cumple la voluntad de mi Padre que está en el cielo.” Para ser discípulo de Cristo, no bastan las buenas palabras, las palabras melosas: "Señor, Señor"... Eso sería edificar nuestra vida de fe sobre arena, sobre una falsedad. No. No es el mero confesarle con los labios como Señor y Maestro lo que espera Cristo y le contenta; lo que quiere y espera de nosotros es que “cumplamos la voluntad del Padre que está en el cielo”. Como hizo él. Para ser de los tuyos, Señor, hace falta que muestre en la vida que acepto tu señorío, viviendo la Palabra escuchada, obrando las obras del Reino. Eso sería edificar sobre roca, sobre la firmeza de una fe vivida.
Adviento es tiempo bueno para revisar sobre qué estamos construyendo nuestra vida, nuestra familia, nuestra comunidad.... ¿No descubrimos grietas, desperfectos, deterioros...? Si es así, ¿no será que estamos construyendo sobre arena, sobre el mero fingimiento, sobre el cumplir rutinario, sobre el decir y no hacer? El Adviento es un tiempo fuerte en que el Señor nos invita al cambio, a la conversión. El Señor nos llama reconstruir lo que está deteriorado o derruido en nuestra vida cristiana. Y no hay modo de hacerlo con garantías sino revitalizando nuestra adhesión al Señor y a su mensaje, mediante la oración, la escucha y meditación de la Palabra de Dios, y la celebración gozosa de los sacramentos, especialmente la penitencia y la eucaristía. Señor, que este tiempo de Adviento sea para mí tiempo de más escucha de tu Palabra, de más oración y meditación, de más profundizar mi relación personal contigo. Así afirmaré mi vida personal, familiar y comunitaria en la Roca viva que eres tú, como dice Isaías: “Confiad siempre en el Señor, porque el Señor es la Roca perpetua.” (1ª lect.).
3. Diálogo con Dios
A la luz de esta Palabra y estas reflexiones, pregúntate qué te pide el Señor... Háblale como a un amigo. Pídele perdón, dale gracias. … Escucha en tu corazón qué te dice el Señor. Pide que te ayude para poder llevar a la práctica los deseos que han surgido en tu corazón.
06/12/2007
Artículos de "Al hilo de la vida y de mis reflexiones"
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