Viernes de la 33ª semana del Tiempo Ordinario
Por Jesús Aniorte
1. Preparación
Señor, aquí estoy delante de ti. Ayúdame a tomar conciencia viva de que tú estás conmigo siempre. Esté donde esté, tu presencia amorosa me envuelve. Dame tu gracia para que este rato de oración me sea provechoso. Que vea claro qué quieres de mí. Dame un corazón nuevo, que me guíe por tus caminos de amor. Me pongo en tus manos, Señor. Soy todo tuyo. Haz de mí lo que tú quieras. Amén.
Ahora lee despacio la Palabra de Dios y las reflexiones que se proponen. Déjate empapar de la Palabra de Dios. Si con un punto de reflexión te basta, quédate ahí, no prosigas.
2. La palabra de Dios
”En aquel tiempo, entró Jesús en el templo y se puso a echar a los vendedores, diciéndoles: «Escrito está: “Mi casa es casa de oración"; pero vosotros la habéis convertido en una cueva de bandidos.»Todos los días enseñaba en el templo. Los sumos sacerdotes, los escribas y los notables del pueblo intentaban quitarlo de en medio; pero se dieron cuenta de que no podían hacer nada, porque el pueblo entero estaba pendiente de sus labios”. (Lucas 19, 45-48). 1. En este pasaje del evangelio vemos a Jesús que echa del templo a los vendedores. Lo que era lugar de oración lo han convertido en lugar de comercio, donde algunos, a la sombra de la religión, se enriquecen explotando a la gente sencilla: “Mi casa –les dice- es casa de oración; pero vosotros la habéis convertido en una cueva de bandidos.” Jesús esto no lo tolera, y lo denuncia. Con esta acción profética Jesús reprueba una religiosidad construida sobre formalismos y ritos vacíos de amor y misericordia, en que habían convertido el culto que se daba en el templo. En Jesús se inaugurará una nueva forma de culto, basado en la misericordia y la justicia. En el culto de la nueva alianza no tendrán sentido los sacrificios de animales. Cristo es el Cordero de Dios sacrificado en la Cruz de una vez para siempre, que cada día, en la eucaristía, se entrega y se hace alimento para nuestro caminar. Señor, hoy me pregunto, cómo valoro y celebro la eucaristía. ¿Qué supone para mí celebrarla? Señor, que comer tu Cuerpo partido y roto, y beber tu Sangre derramada por amor, sea para mí una llamada a hacer lo mismo, entregándome al Padre y a mis hermanos, en “el altar de la vida cotidiana.” 2. San Lucas dice que “Todos los días enseñaba en el templo.” En la Nueva Alianza, el culto se centrará en la oración y en la escucha de la Palabra: “El pueblo entero estaba pendiente de sus labios”, dice el evangelista. La gente sencilla estaba de su lado y le escuchaba con atención. Los sumos sacerdotes y escribas, no; a ellos no les interesaba su mensaje ni lo que hacía. La actitud de Jesús ante el tempo ha aumentado su hostilidad contra Jesús. Por eso, traman eliminarlo: “Los sumos sacerdotes, los escribas y los notables del pueblo intentaban quitarlo de en medio… ¡Qué actitudes tan dispares, Señor!... Y yo, ¿cómo escucho tu Palabra: acogiendo con gozo tu mensaje, como una liberación, o “poniéndole pegas” y buscando cómo “escaparme” de sus exigencias? 3. Señor, en cada eucaristía, quiero estar pendiente de tus labios, escuchando y acogiendo tu Palabra, como aquella gente sencilla del pueblo. Y acogerte en tu Cuerpo partido y tu Sangre derramada, que me entregas para alimentar tu vida en mí. Y después, vivir en la “obediencia” a la Palabra escuchada. Éste es el culto que el Padre espera de nosotros. Un culto “realizado” no sólo en el templo, sino en el santuario de la vida de cada día, y revestidos de los ornamentos del traje de trabajo. María, Madre de Dios y Madre mía, ruega por mí. Enséñame a escuchar la Palabra de Dios y a guardarla, meditándola, en el corazón, como tú hacías. Ruega para que viva adorando al Padre en espíritu y en verdad todos los momentos de mi vida.
3. Diálogo con Dios
A la luz de esta Palabra y estas reflexiones, pregúntate qué te pide el Señor... Háblale como a un amigo. Pídele perdón, dale gracias. … Escucha en tu corazón qué te dice el Señor. Pide que te ayude para poder llevar a la práctica los deseos que han surgido en tu corazón.
23/11/2012
Artículos de "Al hilo de la vida y de mis reflexiones"
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