|
Se inició así el camino de descenso que habría de trasladar a la patrona de los totaneros hasta la ciudad de Totana, siete kilómetros que se hicieron en medio de los cánticos de las cuadrillas. La patrona, portada a hombros por los hermanos de La Santa, agrupación que se encarga de esta noble tarea, y que van ataviados con pañuelos rojos en la cabeza, emergía entre la multitud que la acompañaba delante y detrás, vestida con su traje rojo martirio con bordados dorados.
"Campanitas que vais repicando", "Totana, eres una maravilla"… eran parte de algunas de las canciones que se escucharon en el camino, entonadas por las personas que acompañaban a la patrona.
|