Miércoles de la 17ª semana del Tiempo Ordinario
Por Jesús Aniorte
1. Preparación
Señor, aquí estoy delante de ti. Ayúdame a tomar conciencia viva de que tú estás conmigo siempre. Esté donde esté, tu presencia amorosa me envuelve. Dame tu gracia para que este rato de oración me sea provechoso. Que vea claro qué quieres de mí. Dame un corazón nuevo, que me guíe por tus caminos de amor. Me pongo en tus manos, Señor. Soy todo tuyo. Haz de mí lo que tú quieras. Amén.
Ahora lee despacio la Palabra de Dios y las reflexiones que se proponen. Déjate empapar de la Palabra de Dios. Si con un punto de reflexión te basta, quédate ahí, no prosigas.
2. La palabra de Dios
El Reino de los Cielos es como un tesoro escondido en un campo. El hombre que lo descubre, lo vuelve a esconder; su alegría es tal, que va a vender todo lo que tiene y compra ese campo. Aquí tienen otra figura del Reino de los Cielos: un comerciante que busca perlas finas. Si llega a sus manos una perla de gran valor, se va, vende cuanto tiene, y la compra. (Mt. 13, 44-46). 1. Con estas dos parábolas brevísimas el Señor nos presenta el Reino de los cielos como el valor supremo, y cuál debe ser nuestra actitud para alcanzarlo. La primera habla de un labrador que, trabajando en un campo, encuentra un tesoro, y la segunda, de un comerciante de perlas que encuentra una de gran valor. El hallazgo produce en ambos una gran alegría, y ni uno ni otro se lo piensan dos veces, y venden cuanto tienen para poder comprar el campo el campesino, y la perla, el comerciante… En las dos parábolas tesoro y perla simbolizan el reino de Dios, escondido en el mensaje y las obras de Jesús. Jesús observa que, ante la presencia del Reino de Dios, son pocos los que descubren en él el tesoro que puede llenar toda su vida. Jesús con estas parábolas pretende hacerles reaccionar para que no dejen pasar la oportunidad que se les presenta de acoger el Reino de Dios. Nosotros ¿cómo reaccionamos, ante el Reino de Dios y sus valores? ¿Se llena de alegría nuestro corazón y somos capaces de renunciar a cuanto se opone a él? ¿O somos de los que, aun reconociendo su valor, dilatamos “la venta de nuestros bienes”, exponiéndonos a perder el “preciado tesoro” encontrado? ¡Qué neciamente obraríamos, Señor, si así lo hiciéramos! 2. ¡Con qué diligencia y generosidad han reaccionado muchos hombres y mujeres cuando se han encontrado con Dios! Ha sido tal su alegría que no han dudado en romper y renunciar a todo lo que se oponía al amor del Dios encontrado.... Así ocurrió al filósofo Manuel García Morente, que en un momento de crisis de su vida, en la soledad de una habitación de hotel, se sintió llamado por Cristo y renunció a su cátedra de Filosofía en la Universidad y se hizo sacerdote. Su conversión le atrajo el abandono de muchos de sus amigos intelectuales, que le volvieron la espalada. Pero de todo se sentía compensado por el amor de Dios que había hallado. “Sólo Dios basta”, decía Santa Teresa de Ávila. Y ésa es la experiencia de los que se han encontrado con Dios de verdad. Señor, que para mi “sólo Dios baste”. Que por ti y por tu amor sea capaz de “vender” cuanto me impide tenerte a ti como mi único tesoro, el que llena mi vida de dicha y felicidad. 3. Como san Agustín, ¿no podemos decir también nosotros que nuestro corazón anda inquieto buscando algo que le dé plenitud y descanso? El Reino del que nos habla Jesús en el evangelio, su Reino de amor, entrega, paz y fraternidad, ¿no es lo que deseamos y andamos buscando? Señor, que comprenda que, para conseguir el tesoro de tu Reino, necesito optar por él con total radicalidad, no a medias, como hasta ahora. Y que, para vivir la alegría de “lo nuevo”, es decir, del Reino, no dude en vender “lo viejo”, todo eso por lo que vengo afanándome tanto y que no me ha dado el descanso y la felicidad que me prometía.
3. Diálogo con Dios
A la luz de esta Palabra y estas reflexiones, pregúntate qué te pide el Señor... Háblale como a un amigo. Pídele perdón, dale gracias. … Escucha en tu corazón qué te dice el Señor. Pide que te ayude para poder llevar a la práctica los deseos que han surgido en tu corazón.
01/08/2012
Artículos de "Al hilo de la vida y de mis reflexiones"
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