Miércoles de la 6ª semana de Pascua

Paso la palabra. Para meditar cada día
Miércoles de la 6ª semana de Pascua
Por Jesús Aniorte

1. Preparación

Señor, aquí estoy delante de ti. Ayúdame a tomar conciencia viva de que tú estás conmigo siempre. Esté donde esté, tu presencia amorosa me envuelve. Dame tu gracia para que este rato de oración me sea provechoso. Que vea claro qué quieres de mí. Dame un corazón nuevo, que me guíe por tus caminos de amor. Me pongo en tus manos, Señor. Soy todo tuyo. Haz de mí lo que tú quieras. Amén.

Ahora lee despacio la Palabra de Dios y las reflexiones que se proponen. Déjate empapar de la Palabra de Dios. Si con un punto de reflexión te basta, quédate ahí, no prosigas.

2. La palabra de Dios

Jesús siguió diciendo a sus discípulos: Muchas cosas me quedan por deciros; pero no po-déis cargar con ellas por ahora. Cuando venga él, el Espíritu de la Verdad, os guiará hasta la verdad plena, pues lo que hable no será suyo: hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir. Él me glorificará, porque recibirá de mí lo que os irá comunicando. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho que tomará de lo mío y os lo anunciará ”. (Juan 16, 12-15).

  1. “Cuando venga él, el Espíritu de la Verdad, os guiará hasta la verdad plena…” El Espíritu Santo es nuestro Defensor y Abogado, pero también es nuestro Maestro. Mientras Jesús estuvo en la tierra con los suyos, él les enseñaba lo que había oído del Padre, pero bien sabemos que, muchas veces, los discípulos no terminaban de entenderle ni entender el sentido último de su muerte. De ello se queja Jesús a veces... Hizo falta que tuvieran la experiencia de la Resurrección, y que el Espíritu Santo descendiera sobre ellos, para que “entendieran”, para que se les “abrieran los ojos para comprender las Escrituras” y “vieran” quién era de verdad el Mesías-Jesús con quien habían convivido y cuál era el sentido profundo de su obra, de su mensaje y de su muerte. Entonces dirán: “Era verdad lo que nos dijo”.
  1. “Muchas cosas me quedan por deciros; pero no podéis cargar con ellas por ahora.” Señor, no te retengas, háblanos, dinos lo que quieres de nosotros. Pero como nos reconocemos pobres, débiles, desvalidos, danos, Señor, el Espíritu Santo. El nos sostendrá y hará que podamos “cargar” con lo que nos digas y pidas. Danos el Espíritu de la Verdad que nos ilumine para que veamos lo que exige ser discípulos tuyos, cómo hemos de amar y cómo hemos de cumplir tus mandamientos en cada circunstancia concreta y nos descubra todo lo que hay de “mentira” en el mundo y en nuestras propias vidas, y que nos dé la fortaleza necesaria para hacerle frente y desarraigarlo; y que nos haga descubrir también todo lo bueno que hay en nuestros corazones y en los demás y en el mundo, y nos mueva a agradecértelo y a vivirlo con gozo y a acrecentarlo.
  1. Nosotros somos peregrinos, caminamos buscando la plenitud. Y –en esa búsqueda- es el Espíritu Santo el que nos guía y da ánimo y nos mantiene en la esperanza. Es el que nos ayuda e ilumina en este caminar hacia la “verdad plena”. Lo hizo con los discípulos. Después de la resurrección y de la venida del el Espíritu Santo, ¡cómo cambiaron! Fueron mucho más decididos y fuertes en la confesión de su fe, y entendieron cada vez mejor todo lo que Jesús les había dicho y enseñado sobre su persona y su mensaje. Señor Jesús, también a nosotros nos cuesta entenderte y entender lo que quieres de nosotros. Como con los apóstoles ten paciencia con nosotros. Danos el Espíritu Santo, que nos hable al corazón y nos conduzca a la verdad plena. Y concédenos la gracia de querer escucharle: que le dejemos hablar, que le demos tiempo para que nos hable. Y que seamos dóciles y nos dejemos conducir por él, y él nos irá haciendo avanzar por los caminos misteriosos –que a veces no entendemos- por los que tú, Señor, nos quieres llevar.

3. Diálogo con Dios

A la luz de esta Palabra y estas reflexiones, pregúntate qué te pide el Señor... Háblale como a un amigo. Pídele perdón, dale gracias. … Escucha en tu corazón qué te dice el Señor. Pide que te ayude para poder llevar a la práctica los deseos que han surgido en tu corazón.

30/04/2008


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